Crean su propio lenguaje y sorprenden a especialistas de varios países

Crean su propio lenguaje y sorprenden a especialistas de varios países

Chicán es un poblado maya hablante perteneciente al municipio de Tixméuac; pero, en este pueblo existe una condición única en el mundo que es motivo de estudio por investigadores de otros países, tiene un porcentaje elevado de sus pobladores que padece «sordera profunda».

Son familias enteras que no escuchan, padres, hijos, nietos, todos aislados en el silencio como parte de una condición genética, cuyo origen se centra en tres familias de apellido maya: Collí, Tilán y Canché.

Sin embargo, estos habitantes sorprenden al mundo ya que han creado algo que sólo existe en este pueblo; un código o lenguaje para hablar basado en señas.

Sorprende a especialistas extranjeros la forma de comunicación desarrollada por los habitantes de Chicán. Quienes han estado en esta comunidad han intentado descifrar la comunicación de estas personas.

Son cerca de 700 habitantes que tiene el poblado y que han tenido que aprender las señas creadas por ellos mismos para poder comunicarse con los sordomudos y es que este lenguaje no tiene nada que ver con el método universalmente usado.

Las familias Colli, Tilán y Canché llegaron hace más de 100 años al lugar, en aquel tiempo, a inicios del siglo pasado, esas tres familias fueron las únicas en habitar esas tierras para sembrar maíz para autoconsumo.

Aquellas primeras familias pobladoras ya tenían lazos de parentesco, pero se unieron aún más al aceptarse matrimonios entre sus hijos. Habría sido cuando los descendientes de las primeras parejas presentaban problemas de audición y habla.

El primer niño sordomudo de Chicán se llama Teodoro, hoy ya anciano de casi 90 años de edad y es quien creó su propio lenguaje de señas que ha dejado perplejos a especialistas extranjeros que han estado en este pueblo tratando de descifrar la comunicación de esta gente.

Investigadores de universidades extranjeras; así como medios de comunicación acuden con frecuencia a Chicán, pero hasta hoy nadie les ha dado certeza del origen de la sordera; hay doctores que dicen que es hereditaria y los últimos que vinieron recientemente dijeron que era por falta de ácido fólico

La mayoría de los habitantes de Chicán se dedica a la siembra de maíz, urdido de hamacas y al bordado.- Wílder Téyer Gómez

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